OFICINA A
En Quercus Arquitectura entendemos la arquitectura como un proceso consciente, donde cada decisión tiene un impacto directo en las personas y en el entorno. Nuestro estudio nace de esa manera de pensar y se materializa en un espacio de trabajo que refleja fielmente nuestros valores: cercanía, sencillez, respeto por el medio ambiente y compromiso con la eficiencia energética.
La oficina es un espacio abierto y luminoso, concebido para favorecer la colaboración y el intercambio de ideas. Las grandes mesas compartidas nos permiten trabajar de forma conjunta y mantener una comunicación constante, tanto dentro del equipo como con quienes nos visitan. Creemos que los buenos proyectos surgen del diálogo, de escuchar con atención y de construir soluciones a medida desde el inicio.
La luz natural es protagonista en el estudio. Los amplios ventanales reducen la necesidad de iluminación artificial y generan un ambiente de trabajo confortable y equilibrado durante todo el día. Esta relación directa con el exterior se refuerza con la presencia de vegetación, que aporta bienestar, mejora la calidad del espacio y nos recuerda de forma cotidiana la importancia de diseñar en armonía con la naturaleza.
Los materiales y el mobiliario han sido seleccionados bajo criterios de sostenibilidad, durabilidad y honestidad constructiva. La madera, utilizada en mesas y elementos de trabajo, aporta calidez y cercanía, alejándose de espacios impersonales y reforzando una atmósfera acogedora. Apostamos por soluciones sencillas, reutilizables y adaptables en el tiempo, coherentes con nuestra forma de proyectar.
Nuestro estudio no es solo un lugar donde se desarrollan proyectos, sino un espacio donde recibimos a nuestros clientes y compartimos con ellos el proceso creativo. Queremos que quienes nos visitan se sientan cómodos, escuchados y parte activa del proyecto desde el primer momento. La oficina actúa así como un pequeño laboratorio de ideas, donde aplicamos a escala real los principios que defendemos en cada obra: eficiencia energética, racionalidad espacial y respeto por el entorno.
En Quercus Arquitectura creemos que la sostenibilidad no es un añadido, sino una forma de trabajar. Nuestro espacio de trabajo es el reflejo de esa filosofía y el punto de partida desde el que abordamos cada proyecto, con responsabilidad, cercanía y una visión comprometida con el futuro.
s estrategias de sostenibilidad más características son un aislamiento de espesor eficiente, una alta hermeticidad, unas carpinterías de muy alto rendimiento acompañadas de una correcta colocación de los mismas, una ventilación mecánica controlada con un recuperador de calor de una eficiencia superior al 85% y la medición de todos los detalles para el control de los puentes posible térmica.
a permeabilidad al aire se midió piso a piso, obteniendo un resultado de 0.35ren/h de promedio, lo que significa 15 veces por debajo de lo requerido en el código técnico, ya que ponderando el resultado requerido por el CTE sería 5,65ren/h.
A la ventilación mecánica, se debe agregar ventilación natural a través del patio interior, la cual es una característica necesaria perder la temperatura acumulada por inercia térmica en las noches de los días más calurosos del verano.
Según los cálculos realizados, por el efecto Stack habrá un flujo de aire total en el patio interior 12.38m3/s con la puerta del garaje abierta y 4,12m3 /s con la puerta del garaje cerrada, lo que se traducirá en una mayor succión en las plantas superiores que producirán una ventilación forzada dentro de la vivienda, en su zona más caliente orientada al oeste, donde se ubica el salón – cocina.
l edificio cuenta con 1.158m2 de superficie energética de referencia, por lo que el consumo en euros se resume en:
Consumo anual = consumo por metro cuadrado * superficie / COP de la bomba de calor * 85%
para contar las pérdidas de distribución.
8kWh/m2año * 1.158m2 /3,5 * 0,85 = 3.113,94kWh/año
3.113,94kWh/año * 0,1 €/kWh = 311€/año, que es lo mismo, una media de 39€ por apartamento y año.
Dado que el edificio emite 1 kgCO2/m2 año, según su certificación energética, y su superficie total es de 2.243m2 (dentro y fuera de la envolvente térmica), esto emite 2.24 kg de CO2 al año. Si se hubiera hecho dentro del límite de CTE, esto se elevaría a 10,654 kg. de CO2, lo que supone una diferencia de 8.411,25 kg al año. Si un árbol absorbe 20 kgCO2/año, solo en el consumo vital del edificio supone plantar unos 420 árboles.
Si además le sumamos lo que no se contaminó por ser una rehabilitación en cuanto a residuos, agua y combustible, los datos se disparan.
También es relevante la inexistencia de la hipoteca energética de los habitantes, y la comodidad y salud que ofrece el propio edificio por su ventilación y no estratificación de temperatura, humedad y CO2 dentro de la envolvente.








